Licenciatura en Seguridad de Poblaciones Humanas ante Desastres

 

Ante la necesidad manifiesta de contar con una Licenciatura en Seguridad de Poblaciones Humanas ante Desastres, misma que se evidencia como una exigencia social e institucional patente y prioritaria a escala municipal, estatal y regional, la Universidad Autónoma de Chiapas estableció comunicación con autoridades de la Subsecretaría de Protección Civil Estatal, el Gobierno del Estado de Chiapas y con la oficina del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo en Chiapas (PNUD), para el desarrollo colaborativo del plan de estudios.

Se utilizó la metodología participativa para la construcción de esta propuesta. El proceso comprendió las siguientes fases:

  • Integración de un equipo multidisciplinario de expertos de diferentes instituciones y organizaciones.
  • Reuniones para discutir los elementos del plan de estudios en sus diferentes etapas.
  • Previamente se hicieron análisis e investigaciones de programas de estudio similares a nivel estatal, nacional e internacional, así como investigación bibliográfica para la fundamentación del plan de estudios y análisis de la población potencial para estudiar la licenciatura y tener acceso a los diferentes espacios laborales.

Los diversos enfoques teóricos y metodológicos surgidos a partir de las ciencias sociales para llevar a cabo análisis de los desastres, han planteado la necesidad de tomar en cuenta los condicionantes históricas que los han generado y que, al mismo tiempo, han acrecentado la vulnerabilidad de las sociedades afectadas. No obstante, la mayoría de los estudiosos del desastre que aceptan dicha necesidad, pretenden cubrir la dimensión histórica a partir de considerar los años o, en el mejor de los casos, las dos o tres décadas previas a la ocurrencia de un determinado desastre.

El estudio histórico de los desastres había constituido, hasta hace muy poco tiempo, un campo no atendido. Hacer historia de los desastres como tal, implica no solamente abordar históricamente un evento contemporáneo y buscar en el pasado cercano sus condicionantes sociales, políticas y económicas sino también requiere estudiar determinado tema o problema en términos de su continuidad en el espacio y en el tiempo, teniendo la posibilidad de hacer altos en el camino y analizar también el acontecimiento, siempre enmarcado en un contexto espacio-temporal que lo condiciona y define. La ausencia de marcos teóricos y metodológicos específicos para llevar a cabo este tipo de estudios históricos sobre desastres desde una perspectiva social, fue quizá una de las razones que inhibió durante mucho tiempo su desarrollo.

Las ciencias sociales, a través de los estudios de esta materia, desde hace varias décadas y en diferentes lugares del mundo, han propuesto diversos enfoques para estudiar los desastres ocurridos en el presente, éstos, ubicados a lo largo de una especie de continuum, en uno de cuyos extremos podemos ubicar las posiciones que enfatizan el papel del fenómeno natural como origen único del desastre y en el otro aquéllas que consideran que este es producto exclusivamente de condicionantes socioeconómicas, los estudios sociales derivados de dichos enfoques han producido una abundante literatura analítica sobre los desastres.

Se pueden calificar de “vanguardistas” algunos de esos estudios, que aceptan la necesidad expresa de considerar variables de tipo histórico; sin embargo, al no plantear la necesidad de hacer estudios históricos sobre desastres desde una perspectiva social, no se preocuparon por elaborar modelos analíticos ad hoc. Los estudiosos sociales de desastres contemporáneos son exponentes de la denominada desastrología. Determinados enfoques derivados de las ciencias sociales facilitan el estudio de los desastres, existen ciertos elementos indispensables a considerar como punto de partida al realizar estudios históricos sobre desastres:

  • En primer lugar, partir de considerar que el desastre es el resultado de la confluencia entre un fenómeno natural peligroso y una sociedad o un contexto vulnerable. De ahí que sea absolutamente necesario conocer a profundidad este último, es decir, las condiciones en las que se presentó determinada amenaza y en las que se desarrolló y evolucionó el desastre.
  • En segundo lugar, reconocer que los desastres constituyen el resultado de procesos que, ante la presencia de una amenaza, se convierten en detonadores o reveladores de situaciones críticas preexistentes en términos sociales, económicos y políticos. El estudio de un desastre en particular ofrece las condiciones de una especie de laboratorio social, pues confluyen y surgen en momentos específicos una serie de relaciones, alianzas, circunstancias que podrían pasar inadvertidas en otros momentos. Pero para evitar caer en anacronismos y poder enmarcar el desastre en su verdadera dimensión resulta insoslayable, como mencionábamos antes, estudiar el contexto. Esto último permite determinar el grado de vulnerabilidad de la sociedad afectada, vulnerabilidad no sólo en términos de riesgo físico, sino particularmente como resultado del incremento de las desigualdades sociales y económicas producto de un determinado desarrollo a lo largo del tiempo y en el espacio específico estudiado.

La sociedad no es un ente pasivo en el cual inciden determinados fenómenos naturales peligrosos, de modo que es necesario tomar en cuenta dos elementos más que, junto con la vulnerabilidad derivada del contexto específico, resultan claves en el estudio tanto histórico como contemporáneo de los desastres:

  • Las denominadas estrategias adaptativas, que son aquellas medidas, actitudes, posturas que la sociedad afectada encuentra, adopta y adapta.
  • La capacidad de recuperación de los diversos sectores o grupos sociales. Tanto las estrategias adaptativas como la capacidad de recuperación constituyen, a fin de cuentas, los elementos que permiten dimensionar los efectos del desastre, pues se derivan directamente del contexto específico y, por ende, de la vulnerabilidad diferencial existente que comprende tanto las condiciones físicas como las sociales y económicas, que siempre serán igualmente diferenciales (García Acosta, coord., 1992).

En este orden de ideas la problemática de las amenazas y su concreción en situaciones nocivas que pueden ser catastróficas, relacionadas indisociablemente con el grado de vulnerabilidad social, debe conducir a dimensionar el problema en términos de seguridad humana. Es decir, se trata de trabajar para lograr, sobre principios de equidad, niveles de seguridad en la perspectiva más amplia del término, es decir seguridad de vida, de protección, preservación y desarrollo del patrimonio natural, económico, cultural y social en todas sus dimensiones, desde el plano individual hasta el regional y mundial.

Si bien lo anterior cabe tanto para realizar análisis contemporáneos como históricos, la información de la que podemos disponer en cada caso conlleva determinadas particularidades que debemos considerar. A diferencia del trabajo de campo que provee al estudioso de los desastres de elementos vivos de lo ocurrido, que permite indagar y cuestionar directamente a los diversos actores sociales, cuando hacemos estudios históricos nuestra información se limita a aquélla legada por el desastre ocurrido hace 50, 100, 300 o más años. A pesar de que las fuentes son limitadas y por ello la obtención de datos constituye un reto, se reconoce que, a diferencia de otros campos de estudio para los cuales la información documental es a veces casi inexistente, el de los desastres ofrece un panorama alentador.

El estudio histórico social de los desastres en momentos específicos plantea algunos problemas derivados de las fuentes disponibles, la combinación de datos provenientes de informes oficiales, correspondencia privada u oficial, crónicas, diaristas de la época, escritos de viajeros, periódicos, etc. permite ir reconstruyendo un rompecabezas para dar cuenta de un desastre específico, coyuntural, o bien de desastres recurrentes en un mismo espacio, cuyo estudio sistemático permite descubrir los cambios y las continuidades estructurales que, en su caso, permitan al investigador apreciar lo que Braudel denominó la "larga duración" (García Acosta, coord., 1992).

La evidencia histórica muestra que efectivamente los desastres, enmarcados en un espacio y un tiempo específicos, constituyen detonadores o más bien reveladores, de situaciones críticas preexistentes, ya que en esos momentos surge una amplia documentación tanto oficial como privada, que permite no sólo describir el evento y sus efectos, sino también conocer y detectar las condiciones preexistentes en esa sociedad y en ese momento. Al presentarse un desastre de origen sísmico, volcánico, por sequía prolongada, para citar algunos ejemplos, los diversos actores sociales manifiestan más que en otros momentos sus condiciones de vida cotidianas, sus relaciones cercanas y lejanas al referir pérdidas y sufrimientos, o bien nuevas opciones y beneficios. Alianzas, controles, grupos de poder, riquezas y miserias se manifiestan a través de la documentación existente. De esta manera, el desastre constituye una especie de hilo conductor a lo largo del cual es posible ir tejiendo diversas historias que, de una u otra manera, se relacionan con él.

Con el estudio de los desastres parecería indicar que se va a analizar a desastres memorables o inolvidables, pero en realidad se analizan los desastres ocurridos a lo largo de la historia de un determinado grupo o sociedad, enmarcados en una localidad, una región, un país, un espacio jurisdiccional, geográfico o político específicos; significa reconstruir historias en las cuales el desastre, como resultado de procesos sociales y económicos, resulta importante estudiar y conocer.

En el prólogo a la primera edición francesa de la obra El mediterráneo y el mundo mediterráneo en la época de Felipe II, Braudel distingue por primera vez lo que denominó los "tiempos de la historia": La historia de los acontecimientos, la de ritmo lento y la historia inmóvil o de "larga duración"; esta última, la más importante, es la que refleja: Las grandes corrientes subterráneas y a menudo silenciosas, cuyo sentido sólo se revela cuando se miran grandes periodos de tiempo, [que muestra] un cierto número de estructuras, de permanencias que para explicar hechos civilizatorios que aparentemente se encuentran muy distantes unos de otros (Braudel, 1981:18 y 1993:31).

Tomar en cuenta los elementos mencionados, que en suma proponen un estudio conjunto de la amenaza y del contexto cuyo resultado es el desastre, resulta fundamental para poder llevar a cabo estudios sobre desastres.

Formar profesionales altamente calificados en atención a poblaciones humanas ante desastres, con conocimientos teórico-metodológico-prácticos para que sean capaces de: pensar humanitaria y solidariamente; aplicar enfoques innovadores de intervención preventiva y atención inmediata, para actuar rápida, eficaz y éticamente en los diversos escenarios en los que se desenvuelvan; así como establecer medidas de recuperación.

La Licenciatura en Seguridad de Poblaciones Humanas ante Desastres, para el 2018 en el marco del Programa de Desarrollo Institucional es un programa educativo acreditado; vinculado a las necesidades sociales y las condiciones naturales del estado; es un espacio en donde se identifica, analiza y discute la situación del ambiente y la posibilidad de amenaza para la población, se proponen alternativas innovadoras para la prevención, atención y recuperación ante desastres en un marco de respeto a la diversidad cultural, ambiental y a los derechos humanos.

El aspirante a cursar la Licenciatura en Seguridad de Poblaciones Humanas ante Desastres deberá poseer las siguientes características:

  • Interés por la lectura
  • Capacidad de análisis, síntesis y comprensión de textos
  • Habilidad para expresarse correctamente en forma oral y escrita
  • Conocimientos y manejo a nivel usuario de paquetes computacionales
  • Disposición para el trabajo en equipo
  • Disposición para realizar estudios de campo por varios días consecutivos
  • Compromiso ético, social y humanístico para su formación profesional
  • Disposición al autoaprendizaje y a la autorregulación
  • Actitud crítica y creativa

El licenciado en Seguridad de Poblaciones Humanas ante Desastres, formado desde el paradigma del pensamiento complejo, la inter y transdisciplinariedad, tendrá la formación humanística, científica y técnica necesaria para insertarse a los campos laborales más diversos con honestidad y responsabilidad.

Los atributos del egresado se concretizan en las competencias integrales:

  • Analiza el contexto
  • Elabora diagnóstico de riesgo con la identificación de zonas de vulnerabilidad
  • Realiza estudios de investigación- acción
  • Facilita procesos de empoderamiento y construcción de nuevas ciudadanías
  • Diseña planes de prevención, contingencia y/o recuperación
  • Coordina oportuna y eficazmente planes de prevención, contingencia y/o recuperación con los diferentes actores y niveles de gobierno
  • Evalúa e interviene en distintos escenarios en situaciones de desastre
  • Gestiona recursos públicos y privados para la atención y recuperación de la población afectada

El profesional egresado de esta licenciatura podrá desempeñarse en diversos campos como organizaciones del estado de los tres órdenes de gobierno, que atienden la seguridad pública

La Licenciatura en Seguridad de Poblaciones Humanas ante Desastres, cumple con el criterio de pertinencia y tiene sustento en la filosofía de atender las necesidades sociales en un marco de equidad y democracia, para aminorar las desigualdades sociales en cuanto al acceso a la educación superior. El plan de estudios tiene las siguientes características:

  • La estructura curricular de esta licenciatura es modular y por competencias integrales, donde el conocimiento se organiza de tal manera que posibilita la inter y la transdisciplinariedad de las áreas de formación.
  • Busca una formación integral centrada en el estudiante, basada en el aprendizaje constructivista y complejo, donde el alumno construye y reconstruye su conocimiento y al profesor como dinamizador del proceso, por lo que el aprendizaje colaborativo y dialógico son elementos esenciales del mismo.
  • Está circunscrito en el modelo de Universidad para el Desarrollo, donde desde el primer módulo se vinculará al estudiante con los problemas de los municipios sedes de educación a distancia, de tal manera que se generen propuestas de acciones para “la transformación de los problemas globales generados desde lo local” (Proyecto Académico, 2006-2010). Esto se posibilitará con las Unidades de Vinculación Docente, que se constituyen en el puente que permite el tránsito y la retroalimentación entre las necesidades del entorno social y las propuestas de solución que se generan en el aula desde el currículo; desde la práctica docente hasta el espacio en que se detecta la problemática. Son, con la seguridad que da la experiencia de su aplicación anterior en la Universidad, el mejor instrumento para lograr la plena vinculación entre las instituciones de educación superior y el medio social en que se insertan y la mejor posibilidad para desarrollar la extensión de los servicios (Unach, 2002:39).
  • Brindar tutorías que se asumen como función importante para el acompañamiento y apoyo a los estudiantes durante su trayectoria escolar.

Organización de las unidades de competencia por módulos

FASE MÓDULO UNIDAD DE COMPETENCIA CREDITO
Tronco Común I Formación básica universitaria Naturaleza del conocimiento

Razonamiento matemático

Sociedad actual

Estado y sociedad

Economía y mercado

Gobierno y población

UVD 1 Análisis integral de un problema social en el contexto local
6

4

6

8

8

8

10




FASE MÓDULO UNIDAD DE COMPETENCIA CREDITO
Prevención II Prevención de desastres Gerencia pública, cultura organizacional y ciudadanía

Seguridad de poblaciones, vulnerabilidad y cultura de la prevención

Los sistemas físico-biótico, peligros y desastres

Población y salud pública en América Latina y programas socioeconómicos preventivos

Elementos conceptuales y estructura básica del diseño de planes y programas

UVD Diagnóstico de peligro, vulnerabilidad y riesgo a través de un estudio de caso
6

6

10

8

8

10




FASE MÓDULO UNIDAD DE COMPETENCIA CREDITO
Prevención III Protección civil Administración, organización y participación ciudadana

Sistemas de protección civil, normatividad, niveles y acciones preventivas, de mitigación, preparación, detección y alertamiento

Monitoreo de factores biofísicos

Los sistemas de salud pública en el contexto de los riesgos local y regional

Evaluación de programas socioeconómicos preventivos

Tema emergente: Manejo preventivo del estrés agudo ante desastres

UVD Diseño del plan de prevención, contingencia y/o recuperación
8

10

8

8

8

6

10




FASE MÓDULO UNIDAD DE COMPETENCIA CREDITO
Contingencia y auxilio IV Evaluación y respuesta rápida Respuesta pública, niveles de gobierno, acción social y redes formales e informales

Acciones de evaluación, salvamento y rescate

Dinámicas sociodemográficas y ambientales

Movilización de recursos humanos financieros y materiales

Medidas de respuesta rápida

Tema emergente

UVD Aplicación del plan de prevención, contingencia y/o recuperación
6

10

8

6

8

6

10




FASE MÓDULO UNIDAD DE COMPETENCIA CREDITO
Contingencia y auxilio V Auxilio a la población civil en situación de desastre Organización, asistencia, seguridad y aprovisionamiento de la población

Escenarios, intervención y comunicación social

Evaluación de daños

Modelos de atención e intervención en situaciones de crisis y desastres en los tres niveles

Diseño de plan y programa de auxilio

Seminario de tesis 1

UVD Evaluación e intervención de un plan de prevención, contingencia y/o recuperación
8

6

8

6

8

10

10




FASE MÓDULO UNIDAD DE COMPETENCIA CREDITO
Recuperación VI Atención a la población civil en situación de postdesastre Nueva ciudadanía y gobernabilidad

Evaluación final de daños y reorientación de acciones

Reconstrucción y mejoramiento de los sistemas

Recursos públicos y privados para la reconstrucción y atención a la salud

Aplicación, evaluación de plan y programa de reconstrucción

Seminario de tesis II

UVD Proyecto de recuperación
6

6

6

6

8

10

10

El estudiante que aspire a ingresar a la licenciatura deberá cumplir con los siguientes requisitos:

  • Haber cursado el nivel de bachillerato, reconocido por la Secretaría de Educación Pública.
  • Aprobar el examen de admisión general aplicado por la Universidad Autónoma de Chiapas para la selección de aspirantes.
Realizar los trámites académico-administrativos que exige la Universidad para su inscripción y los fijados para la carrera en particular.

Video promocional

Informes y contacto

Mtro. César Martínez Leina

Coordinadora de la licenciatura

Sitio web: www.cemesad.unach.mx

 

Ciudad Universitaria, edifico D

Rancho San Francisco Km 8,

Carretera Ejido Emiliano Zapata, 29020

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas

población.desastres@unach.mx